UNA PALABRA, NO DICE NADA Y AL MISMO TIEMPO ESCONDE TODO, UNA MIRADA, NO DICE NADA Y AL MISMO TIEMPO LO MUESTRA TODO

lunes, 23 de noviembre de 2009

EL SARCASMO GALLEGO

Desde hace … pues …… Puuuffff mucho tiempo, en Galicia conviven en perfecta armonía siete lenguas romances: el gallego, el castellano, el castrapo, el chapurrao, el xunteiro, el portujés y el vigués.

Castellano. Hablado por los vallisoletanos aclimatados a Galicia, y también por los habitantes de la Villa de Madrid, en sus desplazamientos por las playas de Galicia en la etapa estival. Palabras castellanas son colo (regazo) y reseso (pan viejo reblandecido por la humedad). Aunque parece que comienza haber evidencias de que el castellano es una forma arcaica, aunque evolucionada, del gallego.

Chapurrao. También llamado "lingua conselleira", es el intento de hablar castrapo por los “ejecutivos” que llegan al “Hórreo” y hablan castellano. Es realmente patético. De hecho no posee todavía Real Academia, como el resto de lenguas gallegas.

Gallego. Lamentablemente casi extinguido, es el idioma hablado por una pequeña minoría que se resiste al invasor. Es la forma original del idioma. Del gallego deriva directamente el latín.

Castrapo. Hablado por el 90% de la población. Es el gallego moderno. Una frase típica en castrapo es: "¡O t´apartas o vouche partir os fuciños, lanjrán!"

Xunteiro. Unificación artificial del idioma que es considerada como lengua oficial. Es el idioma en el que se escriben las publicaciones de la Xunta, en el que se transmite por la radio y la televisión gallegas y en el que, con grandes dificultades, intentan enseñar a los niños en los colegios, para borrarles de la mente el nefasto castrapo.


Esta lengua, en permanente proceso de transformación, es destilada y sintetizada en los laboratorios ultrasecretos de la Xunta de Galicia a partir del gallego, el castrapo, el castellano, el portujés, el latín altomedieval y el sánscrito clásico. La elaboración artesanal de sus palabros (proceso llamado "normativización") sigue los siguientes pasos:

1º. Se toma una palabra del castrapo.

2º. Se compara con su traducción al castellano: si no se parecen en nada, vale y se salta al paso nº 8. Si es la misma palabra o se parecen algo, se sigue el proceso en el siguiente paso.

3º. Se busca un equivalente en gallego. Al igual que antes, si no se parece al vocablo castellano, se va al paso nº 8. Si se parece, se va al 4º paso.

4º. Se busca un equivalente en portujés, se compara con el castellano y bla, bla, bla.

5º. Se busca un equivalente en latín altomedieval, se hace la misma verificación de antes.

6º. Se construye un equivalente a partir de raíces protoindoeuropeas y, como siempre, se compara y tal y tal.

7º. Si aún así no se consigue una palabra diferente de la castellana, se acepta la primera, pero se le introduce algún cambio ortográfico que la diferencie ("v" en lugar de "b" y cosas así) o que, en la medida de lo posible, dificulte su pronunciación.

8º. Si la palabra resultante es igual que en portujés, se le cambia inmediatamente algo para que tampoco se parezca a ese idioma.

9º. Se pule un poco para ajustarla a la ortografía vigente en el momento (es importante tener las reglas ortográficas del xunteiro actualizadas, al igual que hacemos con los antivirus).

10º. Una vez aceptada, se difunde a través de los medios de comunicación de la Xunta (TVG y Radio Galega), de los escritos y publicaciones oficiales y de los centros de enseñanza. En los colegios e institutos se actualizan el léxico y la ortografía mensualmente, aunque, de momento, no se aplican retroactivamente a los exámenes, de manera que puedes suspender dos veces por escribir la misma palabra con "b" y con "v“- Un caso famoso fue la palabra "avelá" (avellana), que a principio del curso 92-93 era con "v", a mediados de curso se cambió a "abelá" con "b" y a final de curso volvió a escribirse con "v".

Algunas grandes creaciones del xunteiro son: "grazas" (por "gracias"), "arestora" (por "ahora") y "subhasta" (sic) (por "subasta").

A principios del S. XXI, el círculo de expertos de la Xunta para la "normalización" lingüística inició lo que muchos denominaron "cruzada para eliminar al menos el 50% de las íes en la lengua gallega", que consiste precisamente en eso: menguar (cuando no erradicar) la molesta y extranjera letra “i” del gallego normalizado (xunteiro). Ejemplos de la barbarie son, además de la ya nombrada "grazas", "servizos", "espazos", etc. Como reacción a este intento de extinguir una letra del alfabeto, el ingenio popular, personificado en un grupo de irreductibles, tuvo la osada (calificada por algunos incluso como masoquista) idea de que cuando alguien les dé las "grazas", han de contestar "de nazas".

Vigués. Idioma hablado en Vigo, variante del castrapo mezclada con portujés, pero con colocación incorrecta de los pronombres átonos, sustitución del término "ver" por el término "mirar" y de "sacar" por "quitar“. Se caracteriza también por añadir al pretérito indefinido la partícula "s", por ejemplo: "mirastes“, "fuistes“, etc. Vulgarmente se refieren a los paquetes de patatas fritas como "patatillas".

Portujés. Idioma hablado en algunas de las provincias externas de Galicia, como Portugal, Brasil y Angola.

Para los interesados existe una “GUÍA RÁPIDA PARA HABLAR CASTRAPO”.

Y esta solo tiene tres apartados que son :

1. Aprender latín, hacerlo evolucionar durante siglos para que se convierta en gallego y luego unos cuantos siglos más para que pase a ser castrapo.

2. Aprender castellano o, en su defecto, saberlo ya. Convertir las “h” en “f”, los grupos de vocales en una sola (ue = o, io =o, etc.) y las vocales en dos (a elegir entre ai, ei, oi, ui, au, eu, iu, ou). Se pueden eliminar “enes” en medio de las palabras. De vez en cuando añadir “iño” al final de una palabra. Meter en algún sitio la palabra “carallo”. Algunas palabras dejarlas igual.
Así por ejemplo, traduzcamos la frase:

Castellano: "Muchacho, ¿cuándo vienes a mi casa?"
Gallego: "Rapaz, ¿cando vés á miña casa, carallo?"
O bien: "Moitaito, ¿candou vees aiña carallo mai caisa?"

Ambas son soluciones admitidas en xunteiro, aunque es preferible la segunda.
O esta otra:

Castellano: "Muchacha, ¿quieres bailar?"
Gallego: "Moza, ¿jastas pista?"

3. Aprender portujés, luego castellano y revolverlos bien. La mezcla, inexorablemente, da castrapo.

2 comentarios:

Andrea Fernández dijo...

Faltouche o Cruño, que o sepas (que é o que fala Paco Vazquez e compañía)e que é confundido polo falante co castelán , polos casteláns co galego, e por outros co castrapo.

barondojo dijo...

tomo noto andrea