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domingo, 26 de septiembre de 2010

HABITANTES DEL GIMNASIO


Una curiosidad curiosa es la de los asiduos de los gimnasios oiga, al llegar el otoño parece que tooo dios se pone triste y en un arrebato de energía … ala se anotan en un gimnasio .
La Curiosidad curiosa es los asiduos …. Esos que en cualquier día del año te los encuentras, son los “habituales” pero todo el mundo dice:… si, si, yo voy al gimnasio, o, si yo también estoy anotado en un gimnasio, En fin, sólo algunas pocas personas pueden decir que van habitualmente al gimnasio. Ves la lista de apuntados dentro de uno de ellos, pongamos el Gym Cachas 2000,…….. (tienen siempre nombres tan originales como este). Pues te fijas en la lista y ves mil personas apuntadas, incluso dos mil. Por lo menos, que quizá el nombre del Gym lo pusieron por el número de abonados, quien sabe. El caso es que de esas dos mil personas vayas a la hora que vayas siempre hay los mismos tres o cuatro que deben de estar todo el día allí.

Por lo que entonces aparecen las familias, tribus, y personajes del gimnasio que te puedes encontrar en algún momento del día, por esas casualidades de la vida.


1. El cachas: El cachas es el típico hombre que está en el gimnasio para lucirse y hacerte desmoralizar. Mientras tú coges tus pesas de 4 kilos, él se monta las pesas de 20, 10, 5, 2,5 y todas las de un kilo que haya sueltas y se las pone a cada lado de la barra. Que más que una barra de pesas parece un pincho moruno gigante repleto de cosas, pero en fin, el tío se decide a levantarlas. Pero aún así, con todos sus músculos, le dice a alguien: "Perdona, ¿me la aguantas?" El tío mira asustado con cara de "¿Yo? ¿Por qué yo? Mira que hay gente...", Estoo, es que no me viene bien". "¡La barra hombre! ¡A ver que te has pensado!"
Y va el tío a aguantarle la barra que no sé como tiene valor, como se le escape al cachas se van a tomar por culo los dos. Y va el tío, y hace: Hop, hop. Dos veces y ala, ya está. ¿Para eso va al gym? Dices, si ya está más que fornido, para ir y tirarse más rato colocando las pesas que levantándolas, casi que mejor no ir. Pero bueno, son cosas que no se entienden.

2. El primerizo: El primerizo es ese entrañable chaval flacucho, que a requerimiento de la “novia” se decide y que nada más entrar por la puerta del gimnasio ya tiene agujetas. Se apunta porque quiere ser un chico fornido y bien fuerte y se pone a hacer pesas como un poseso. Les enseñan la sala de cinta y bici y pasan de eso. "Bah, pa qué" Y se van a hacer pesas sin conocer sus limitaciones físicas. Luego se dan cuenta de que no saben ni como funcionan las máquinas y acaban enredados entre las cuerdas. "Perdón, señor monitor, ¿la salida de la máquina, por dónde queda?" Al día siguiente, después del esfuerzo, se lo piensan dos veces a la hora de entrar. Eso sí, están todo el día diciendo a su vecindario que van al gimnasio. "Sí, ¿sabes? Estoy lleno de agujetas porque ayer, ayer... ¡Fui al gimnasio! ¡Ja!" Como si no fuera todo el mundo. "Sí, yo también estoy apuntado, pero no voy nunca".
3. El monitor: El monitor es una pantalla que hay delante de los ordenadores que permite ver un sistema gráfico de ventanas muy mono. También permite ver películas, juegos y esas cosas multimedia.

3. El monitor: ( ahora en serio) El monitor es esa persona que está allí para controlar que la gente usa las máquinas. Es decir, va allí, mira a la gente, les dicen cuatro cosas y se va. Luego está el que hace clases que ya tiene más faena que la de jugar al solitario como el de mi gym. El tío llega allí, se sienta delante del ordenador y ala. "¿Venías a?" "Quería que me hicieras una rutina de ejercicios" "Ah, ¿has venido alguna vez?" "No" "¿Tienes algún problema físico?" "No" "¿Qué quieres hacer?" "Ejercicio, si quisiera una hamburguesa iría al McDonalds de allá fuera" "Muy gracioso, ¿has visto mi brazo?" "Emmm, ssssí, señor". "Perfecto así me gusta, pues bien, aquí tienes tu rutina" Después de darle al botón que pone: "imprimir rutina para pringados" Un faenón.

4. El flipado: El flipado es aquel que se coloca una pesa de 4 kilos en un brazo y se pone a hacer bíceps mirándose al espejo poniendo caras. "Uaaammmm" "Uoooommm" Y se gusta. Se gusta tanto que se mira y se relame en el espejo mirando sus brazos ardientes de sudor. Se mira y se dice: "Porque me gustan las mujeres que si no me fornicaba a mí mismo". Y sigue caminando por el gimnasio sin parar de mirarse por el espejo, que no se choca con las máquinas porque se las sabe de memoria, y procura no chocarse con el cachas, por lo que pueda pasar. Luego cuando se va a la ducha y se desnuda, procura no mirarse en el espejo. Hay cosas con las que no se pueden hacer pesas.

5. El gritón: El gritón es el hombre que no sabes si está haciendo pesas o corriéndose directamente. Estás tan tranquilo en tu máquina cuando de golpe escuchas: "Uorrrghhhhhhhhhh" "Grroaoaaarrghhhh" "Aaarruuuuummmppfff" "Uaaarrghhh" Y dices, joe, ¿donde me he metido? ¿Han abierto la jaula de los gorilas? No sabía que había un zoo tan cerca... En fin, que te das cuenta al final que es un tío que está rojo perdido, que si se pone más rojo al final lo colocan de baliza en la carretera y que está gritando levantando sus pesas con un esfuerzo sobrehumano. Que dices: ¿Es necesario? No. Pero ellos gritan.

6. La tía buena: La tía buena siempre aparece en cualquier criterio clasificatorio que valga. En mi gym al estar en el barrio obrero, eso escasea, pero en cualquier gym del mundo se pueden encontrar varias musas del gimnasio. Y me explico con lo de musas. Cuando pasa una tía de estas por la zona de pesas y se queda, digamos, más de 10 segundos, es como si les viniera a todos los tíos la inspiración que nunca han tenido y se ponen a realizar pesas a una velocidad de vertigo. Se oye al gritón gritar más que nunca: "Iiioooaaaajjjrjrghhh" Y se forma un ruido de máquinas increible. Ella pasa de largo que para eso iba a hacer aerobic. Luego muchos de ellos se apuntarán a aerobic aunque siempre habían jurado que eso era de mariconas.

7. El salido: Y aquí viene el salido. El salido es ese individuo que va al gimnasio a ver carne, sea la que sea. Si es gay lo tiene bien montado porque en el vestuario se va a poner las botas, aunque debe ser un sufrimiento, imaginad lo que sería contenerse (sino fuerais gays) en un vestuario repleto de chicas. Es duro, nunca mejor dicho. Si es heterosexual el salido lo verás aparecer por todas las zonas más aeróbicas, a las chicas no les suele gustar hacer muchas pesas y están haciendo bici, en aerobic y cosas así. El salido estará en todas fijándose en cada uno de los culos y tetas que aparecen por allí. Hasta el punto de sabérselos de memoria. Lamentablemente provoca resbalones con el reguero de babas que va dejando por el gimnasio. Es un peligro subirse a la cinta de correr después de él.


seguro que hay más “asiduos”, muchos más. Por ahora, habéis leido bastante, si habéis llegado hasta aquí. Descansad. Ya sabéis, esto del gimnasio agota.

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