UNA PALABRA, NO DICE NADA Y AL MISMO TIEMPO ESCONDE TODO, UNA MIRADA, NO DICE NADA Y AL MISMO TIEMPO LO MUESTRA TODO

martes, 4 de diciembre de 2012

RECUERDOS DE UN VIAJE



Ya pasaban de las 12 pm, cuando el taxi me dejo a las puertas de la estación del tren, “facia unha friaxe de carallo” y además,  con muy mala intención  la  lluvia insistía en mantenerme mojado y húmedo.  No obstante yo,  que soy un barón español de la vieja escuela, y educado en la más estricta irrealidad  liberal,  me mantuve erguido  de pie, sin parpadear y con la mirada al frente,  oteando el horizonte en busca de la llegada  del caballo de hierro.  
Cansado de estar de pie y mantener el cuello tan rígido, y por el bien físico de mis cervicales ladee la cabeza ligeramente hacia mi izquierda, y mire como una mujer  de una edad incierta sentada en uno de los bancos leía unos papeles que se me antojaron muy antiguos, debido sobre todo al color de los mismos,  blanco amarillento.  A su lado había un hombre de color…Negro, tocado con un gorro Aso Oke  y un Bazin azul cielo fuerte, que  observaba con disimulo sus piernas. Ella se mantenía altiva con las manos juntas sobre  unas preciosas y delgadas piernas cruzadas,  que terminaban en unos pequeños pies calzados  con unos zapatos de tacón de charol negro, mantenía un bolso pequeño de mano pegado a su cadera y una gran maleta con ruedas al lado de sus pies. 
Era una imagen preciosa, la imagine en los años cincuenta, cuando había tanto trasiego en las estaciones de tren.  No pude resistir y me dirigí hacia ella, y con la más tópica y estúpida de las preguntas intente dialogar con ella.
-       Hola, disculpe tiene fuego?  
-       Si claro,   -  me dijo

Tomo el bolso lo abrió, y alzando su mirada acompañada de una sonrisa me ofreció un mechero ronson,  lo así rozando sus dedos,  observe el mechero, hacía muchos años que no miraba uno de esos,  encendí el pitillo y se lo devolví  mientras le preguntaba:
-       A donde se dirige?
-       Voy a Barcelona    -   me dijo

Así iniciamos un dialogo trivial hasta la llegada del  “rías bajas”   subimos al vagón y nos dedicamos a encontrar  nuestros asientos,  y ….. sorprea!!  Mi asiento coincidía al lado del suyo. Con unos ojos verdes chispeantes y una sonrisa en los labios me dijo:
-       Hola otra vez,  parece que vamos juntos, así podemos seguir hablando hasta el destino

Mi mente iba más rápida que mi lengua, y mi calenturienta imaginación me deleito por un segundo, aunque me pareciera una hora.
Después de unos 100km de recorrido ya éramos amigos, y entonces  Isabel   (que así me dijo se llamaba)  me confesaba el motivo de su viaje:
 Hace cinco semanas  tuve sexo con un amigo, que vive en Barcelona y desde entonces, pasa de mí.  Le llame por teléfono y  he intentado hablar con él en repetidas ocasiones sobre el tema y me da largas. A mí me gusta mi amigo y sobre todo como me lo hace... No sé por qué pero siempre acabo asustando a los tíos. Cuanto más me acerco, más se alejan. Tal vez si no se arregla el tema quiera usted ser mi nuevo amigo.

Sorprendido por tan  elocuente y franca petición, tome aire y adoptando la posición del Barón dominante, y asiéndole ambas las dos manos con las mías  le dije:
- Mi Querida y estimada Isabel, hay ciertos  animales de compañía que sufren terror al compromiso. Además creen que el sexo es el primer paso para una relación estable. Sin embargo yo soy de otra especie,  acuéstese usted conmigo  Isabel,  yo no busco el amor, pero si eso es un impedimento para usted,  podemos compartir un café cinco minutos, antes de compartir otras intimidades en una cómoda posición horizontal 

-       Que bobo eres, aunque lo considerare.  -  Me dijo
Entusiasmado con tal posibilidad, y ante la vista de aquellos preciosos y prietos muslos, mi imaginación intento de nuevo llevarme al otro lado, mientras la miraba embelesado por aquellos ojos verdes, ella se mordió el labio inferior provocando un movimiento alarmante en mi entrepierna, y mi ironía comenzaba a mostrarse cuando ella continuo:
-       No acabo de entender  ¿Por qué te enamoras de unas personas y de otras no? ¿Por qué te valdría un hermano gemelo para el sexo y el otro gemelo sea el elegido para compartir la vida juntos?

- Usted sabe  Isabel,   -  le dije -  , el amor es como un mal constipado, contagioso e imprevisible. Y además ahora con el traqueteo del tren estoy ligeramente mareado y confuso, pero a mí no me importa que usted tenga una hermana gemela, estaría dispuesto a estar en horizontal con las dos en persona,  incluso también con usted sola.

En ese momento el tren llegaba a mi destino, me despedí de ella con dos besos en la comisura de sus labios, descendí del vagón  no sin antes haberle dejado mi número de móvil.  Apenas han pasado unas horas y ya me ha llamado tres veces……  creo que tengo que ir a Barcelona.

5 comentarios:

Dalicia dijo...

Dicen que Barcelona es bonita, pero no sé si verá ud. mucho ;)


bss!!!

(cuanta marca y no conzco ninguna)

barondojo dijo...

Mi querida Dalicia,Solo tendre tiempo para ver tersas redondeces iluminadas con el ronson

carmen modia dijo...

yo creo que se deberia ser mas explicitos y dejarse tanto hablar ir al grano jejeje

barondojo dijo...

En el maizal estimada Carmen ya voy al grano, aunque prefiero dos puntiagudos

carmen modia dijo...

querido baron esta bien eso de ir al grano, y lo de puntiagudos no se yo