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domingo, 5 de febrero de 2012

LAS RUBIAS NOS VUELVEN TONTOS

Parece ser que las rubias vuelven tontos de capirotes a los hombres. Desde Marilyn Monroe hasta Paris Hilton , las mujeres rubias son tomadas menos que en serio cuando se trata de inteligencia. Unos “investigadores” franceses que se dedican a investigar todo y mas, llegaron a la conclusión de cómo el mito de la rubia “tonta” o “hueca” afecta la performance intelectual de los hombres y gente en general

Estos investigadores descubrieron que tras ver fotografías de mujeres rubias, los hombres  por lo demás inteligentes, obtuvieron resultados muy bajos en pruebas de conocimiento general. El estudio consistió en mostrar a los sujetos fotos de mujeres con distintos colores de cabello y luego ponerlos a responder preguntas del famoso juego Trivia Pursuit.

¿Los resultados? El rendimiento bajaba cuando a los sujetos les tocaba ver fotos de mujeres rubias.  Una sorpresa, ver como los hombres se entontezcan al ver imágenes de rubias tipo Mirella  ¡¡ Tontos que sos unos tontos!!

Los estereotipos son creencias y concepciones arraigadas culturalmente sobre un determinado grupo o tipo social. Estas creencias suelen ser rígidas y de difícil modificación y poco tienen que ver con la realidad del grupo en cuestión, pero funcionan como una lente a través de la cual las personas ven la realidad, evalúan a los otros y actúan en consecuencia.

No se  muy bien de donde proviene el mito de la rubia tonta, pero algunos apuntan a la película de 1953 “Los hombres las prefieren rubias”, protagonizada por Marilyn Monroe, claro que esto no tiene ninguna evidencia científica.
¡Pero queda claro que la culpan la tienen ellas, …. Las Rubias!

                                                        Una prueba evidente de los estereotipos

Un hombre ciego quería entrar en un bar y entra en un gimnasio  por equivocación. Se las apaña para llegar hasta lo que el creía era la  barra y pide una copa, y tras estar un rato esperando le grita al hipotético camarero:
- Eh, tú, ¿te gustaría oír un buen chiste de rubias?
Inmediatamente se hace un silencio total en el local y con una grave, profunda y áspera voz, la mujer que esta sentada junto a él le dice:
- Antes de que cuente ese chiste, señor, y en atención a su minusvalía física que le impide ver, creo que lo justo es que le advierta de cinco cosillas: - Que la camarera es rubia. Que el portero del gimnasio es una mujer rubia. Que yo mido un metro ochenta, peso 80 kilos, soy cinturón negro de kárate y tengo el pelo rubio. Que la mujer que esta conmigo es levantadora de pesas y es rubia; y que la dama que esta sentada al otro lado de usted es una luchadora profesional y también es rubia. Y ahora que sabe eso, píenselo cuidadosamente. ¿De verdad todavía quiere contar ese chiste?
El ciego piensa durante un par de segundos, menea la cabeza y contesta:

- Nada... Pues no lo cuento... ¡Paso de tener que explicarlo cinco veces!

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